Crónica a Bogotá

Era el domingo que tanto esperaba, el cual viajaría a la llamada bellisima ciudad de Santa Fe de Bogotá, esperaba saborear su historia con mis ojos.

Y no me falló. Sus hermosas callea que contaban mil relatos, su diversa multitud de habitantes, era un lugar donde cualquier cultura se debería sentir segura y aceptada, mas bien lo estaba.

Su gastronomía interesante que hacia que la lengua cayera de un tirón sin avisar; cabe destacar su bello clima donde se sienta cómodo cualquiera

Bella Bogotá, eran las únicas palabras que podían salir de mi boca.

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